Los aceites esenciales constituyen la fracción volátil de estudio en plantas aromáticas y medicinales, compuesta por terpenos y derivados, derivados del benceno y otros. Se
Uso Industrial de Plantas Aromáticas y Medicinales
determinan por cromatografía de gases (CGL) y espectrometría de masas si es necesario, tras extracción por destilación de arrastre de vapor a presión atmosférica.
La destilación consiste en la separación de los componentes de una muestra en función de la diferencia de presión de vapor y punto de ebullición.
Se conoce como punto de ebullición la temperatura a la cual, a una presión determinada, un líquido pasa a vapor, o la temperatura a la cual la presión del líquido equivale a la del gas alrededor.
Cuando se destila a presión atmosférica, corresponde a una columna de 760 mm Hg. Una reducción de presión disminuye también el punto de ebullición, mientras que un aumento de presión lo eleva.
Una mezcla de componentes no tiene un punto de ebullición, sino un rango. Los distintos aceites esenciales tienen gran variedad de composición y puntos de ebullición, y la destilación se lleva a cabo en función de ello. Los distintos aceites poseen distintos puntos de ebullición, por lo cual la destilación de los mismos ocurre en un rango de temperaturas que suele oscilar entre los 150 y los 300º C.
Cuando la destilación separa los componentes dando lugar a dos fases no miscibles se llama hidrodestilación, y se llevará a cabo en destilador de cristal cuando el peso de la muestra sea inferior a 1 Kg (a escala de laboratorio) y en caldera de acero inoxidable cuando sea superior.
En primer lugar, la planta ha de ser preparada para que los aceites abandonen las glándulas en los que están contenidos, para lo cual se lleva a cabo la molienda, que dependerá del tipo de muestra (hojas, flores, y partes no fibrosas o frutos y semillas).
La muestra se coloca en la rejilla de la caldera y se hace pasar vapor a través de ella, que arrastrará los aceites, los cuales condensan en el condensador. Los efectos de la hidrodestilación son la difusión de aceites a partir de las membranas o hidrodifusión, las hidrólisis de ciertos componentes y la descomposición por calor de los mismos. Los tres fenómenos ocurren simultáneamente, y afectarán el uno al otro.
Hidrodifusión: sólo una pequeña parte de los aceites está presente en la superficie de las plantas, disponible para la vaporización. El resto de los aceites llega a la superficie por difusión a través de los tejidos de la planta, ya sea libre o por ósmosis a través de membranas permeables a uno o todos los componentes. El vapor en la destilación no suele penetrar las membranas, por lo que el proceso se basa en la ósmosis. Ofrece buenas condiciones para ello porque la temperatura y el movimiento del agua aceleran las fuerzas de difusión.
Calor: la temperatura es mínima al inicio de la destilación y se vaporizan los componentes con menor punto de ebullición, y va aumentando hasta llegar a la temperatura de saturación de vapor a la presión dada. Para mayor calidad de los aceites, la temperatura se debe mantener lo más baja posible, o el menor tiempo posible a alta temperatura.
Hidrólisis: es una reacción química entre el agua y los componentes de la planta, de los aceites, en general ésteres, que tiende a formar los ácidos y alcoholes correspondientes. Son importantes la cantidad de agua empleada y el tiempo de contacto entre el aceite y el agua.
Los principios de la hidrodestilación son mantener la temperatura lo más baja posible, sin olvidar que el grado de producción también depende de ella; emplear la menor cantidad de agua o vapor en contacto con la planta, pero favoreciendo la difusión; llevar a cabo una molienda y empaquetado de la muestra cuidadosos pero no excesivos.
La ventaja de este método de extracción es la baja inversión inicial necesaria para adquirir los equipos y accesorios. Se trata de un proceso simple, versátil y flexible, que permite trabajar con grandes volúmenes de materia prima en cada ciclo, incluso sin tratamiento previo. No se altera el tiempo de extracción, pero lo hace el rendimiento.
Los inconvenientes con los que nos encontramos son que se produce degradación térmica en el aceite esencial obtenido, es decir, se inducen cambios químicos e indeseables, como oxidación, hidrólisis y oligomerización y que tiene altos costes operativos por carga de materia prima, a causa de la necesidad de energía para producir el vapor de agua.
lunes, 23 de agosto de 2010
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